Para saber y contar, contar y no olvidar hace muchos, pero muchos años, hubo en el Imperio de Chilí un emperador llamado Augustus, en cuyo reinado “Jamás se movió una hoja sin que él lo supiera”, que al igual que el bueno de don Quijote tuvo un enemigo, el mago Frestón, que le trastocaba la realidad, ya que nunca en esta tierra de milagros y prodigios, desaparecieron tantos vasallos, se escabulló tanto oro de las arcas reales, se enriquecieron por encanto nobles y generales, se arrojaron tantos cadáveres al mar sin ser marineros y tantos otros hechos asombrosos, de los cuales el Emperador Augustus jamás tomó nota, enceguecido el entendimiento por este maligno adversario; pero como no hay mal que por bien no venga, sucedió que los dioses demócratas del Olimpo nuevamente abrieron las alamedas libres del imperio y el pueblo fue liberado de todos estos males, salvo de muchos seguidores de este Fritón o Frestón, que al amparo de los
gobiernos de los Ejércitos de la Concertación continuaron haciendo de las suyas, salvo un tal S`Bastían, que con astucia y sigilo participó en las gloriosas jornadas del Si y del No, en contra de la continuación del reinado del Emperador Augustos, que al igual que en las tierras de Macondo están convencidos ascendió al cielo en cuerpo y alma, para gloria de sus beatos seguidores, que aún lo veneran como el SALVADOR de la patria.
En este imperio, el más austral del mundo, después de 70 años de alejamiento del poder, en las postrimerías del reinado de la Emperatriz Michel, baluarte de los Ejércitos Concertados, amada por moros y cristianos, por sensible, gentil y condescendiente, nuevamente acceden al trono, por obra y gracia de díscolos, ambiciosos y pre juiciosos de la Concertación, entre otros un tal de la Mota o de la Meza, mercaderes y terratenientes, encabezados por el sin par y nunca igualado S`Bastián, que con todo el oro en el morral, se apresta a gobernar secundado por un séquito de gerentes y empresarios, miembros dilectos del Gran Consejo Ministerial, cuyas ascendencias y apellidos hablan de los orígenes de su raza, casta y oficio: Hinzpeter, Larroulet, Larraín, Morandé, Lavín, Fontaine, Parot, Matte, Ravinet, Golborne, Bulnes, Galilea, Rainieri, Mañalich, Kast, Solminihac, Cruz Coke, Schmidt y tantos otros, Ministros, Sub secretarios y SEREMIS, cuya
VOCERO oficial es la Princesa Ena Fon Baver, conocida como la DONCEL GUERRERA DE LA ARAUCANÍA.
De las artes para generar riqueza y dinero y de las habilidades intelectuales y académicas de estos 22 pares del Gran Consejo Ministerial nadie duda, pero donde el agua se pone turbia y el diablo mete la cola es cuando siervos y vasallos asocian a estos servidores públicos con los grandes mercaderes, dueños de casi todas las riquezas del imperio; pero como dice un refrán árabe “No existe ser humano que haya visto el mañana”, puede ser que los dioses colmen de buenas y santas intenciones el entendimiento y los corazones de estos Consejeros y se olviden de la política del Chorreo para trabajar en aras de una EQUITATIVA DISTRIBUCIÓN del producto geográfico bruto, para mejorar la calidad de vida de los más pobres y menesterosos de estas tierras y…Colorín colorado esta historia de nombramientos y presuntas buenas intenciones por hoy ha terminado.
- Fecha de publicación: 2010-03-10
- Publicado por: Editor